Iluminación en el cultivo -parte 2-

BAJO CONSUMO

Buenas! En esta segunda parte de iluminación en el cultivo, vamos a tratar de una forma sencilla las opciones de bajo consumo, sin entrar en el tema de iluminación LED, que lo dejaremos para el último capítulo.

Opciones de Bajo consumo

Fluorescente común


El  tubo fluorescente, es una luminaria que cuenta con una lámpara de vapor de mercurio a baja presión.  Muy utilizada en los 80 para los primeros indoor, pero conseguir los wattios necesarios para una floración digna, convertía al sitema en muy pesado y poco manejable.

Está formada por un tubo o bulbo fino de vidrio revestido interiormente con diversas sustancias químicas compuestas llamadas fósforos, aunque generalmente no contienen el elemento químico fósforo y no deben confundirse con él. Esos compuestos químicos emiten luz visible al recibir una radiación ultravioleta. El tubo contiene además una pequeña cantidad de vapor de mercurio y un gas inerte, habitualmente argón o neón, a una presión más baja que la presión atmosférica. En cada extremo del tubo se encuentra un filamento hecho de tungsteno, que al calentarse al rojo contribuye a la ionización de los gases. Además estos sistemas vienen acompañados de un pequeño balastro magnético y una estruictura de alumino que encapsula los diferentes elementos.

Actualmente se utilizan para la geminacion o renraizamineto de grandes bandejas, pues su montaje en estanterias es muy sencillo, pero han quedado anticuados para cualquier otro uso dentro  cannabicultura.

La poca manejabilidad de los fluorescentes tradicionales dió pcaso a una nueva generación decntro de las luzes frías, el CFL Compact Fluo Light.

CFL (Luz Fluorescente Compacta)

Las lámparas  CFL (Compact Fluorescent Lamp – Lámpara Fluorescente Compacta) son una variante mejorada de las lámparas de tubos rectos fluorescentes, que fueron presentadas por primera vez al público en la Feria Mundial de New York efectuada en el año 1939.

Las bombillas CFL aplicadas al cultivo ha sido una menera muy practica de beneficiarnos de la poca radiación calorica de estos sistemas de alumbrado,  reduciendo radicalemte la estructura pesada de aluminio y balastro magnético que llevaban los antiguos fluorescente y aumentando exponencialmente la potencia de esta nueva generación de fluorescentes.

PARTES DE UNA LÁMPARA CFL

Tubo fluorescente

Se componen de un tubo de unos 6 mm de diámetro aproximadamente, doblados en forma de “U” invertida, cuya longitud depende de la potencia en watt que tenga la lámpara. En todas las lámparas CFL existen siempre dos filamentos de tungsteno o wolframio (W) alojados en los extremos libres del tubo con el propósito de calentar los gases inertes, como el neón (Ne), el kriptón (Kr) o el argón (Ar), que se encuentran alojados en su interior. Junto con los gases inertes, el tubo también contiene vapor de mercurio (Hg). Las paredes del tubo se encuentran recubiertas por dentro con una fina capa de fósforo.

Interior del tubo CFL

Balasto electrónico

Las lámparas CFL son de encendido rápido, por tanto no requieren cebador (encendedor, starter) para encender el filamento, sino que emplean un balasto electrónico en miniatura, encerrado en la base que separa la rosca del tubo de la lámpara. Ese balasto suministra la tensión o voltaje necesario para encender el tubo de la lámpara y regular, posteriormente, la intensidad de corriente que circula por dentro del propio tubo después de encendido.

El balasto electrónico se compone, fundamentalmente, de un circuito rectificador diodo de onda completa y un oscilador, encargado de elevar la frecuencia de la corriente de trabajo de la lámpara entre 20 000 y 60 000 hertz aproximadamente, en lugar de los 50 ó 60 hertz con los que operan los balastos electromagnéticos e híbridos que emplean los tubos rectos y circulares de las lámparas fluorescentes comunes antiguas.

Balastro electrónico de CFL

Base

La base de la lámpara ahorradora CFL se compone de un receptáculo de material plástico, en cuyo interior hueco se aloja el balasto electrónico.  Las utilizadas en las CFL de cultivo suelen ser el estandard E-40, puesto que el comun E-27, es un soporte muy pequeño para agunatar bombillas tan grandes.

Casquilo E40- 40mm

Bombillas CFL para el cultivo del Cannabis:

Agrolite CFL en version crecimiento y floración, es decir en dos espectros de color distintos según la fase de la planta.  Las tenemos en dos colores 6400K, color blanco «azul» para crecimiento y  2800K color naranja «rojo»  para floración. Se fabrican por separado es decir una bombilla para crecimiento y otra floración.

Tambien son muy utilizadas pero sólo en versión crecimiento, las CFL para el mantenimiento de madres,  y las bombillas de menor potencia montadas sobre un reflector abierto brillante las podemos utilizar  para enraizado de esquejes.

Las potencias disponibles van desde 105W a 250W y con el tiempo seguiremos aumentando, dejo relación de Wattios y lúmenes de nuestras lámparas CFL para cultivo.

Wattios —>Lúmenes

105 W—> 7000

150W —> 10500

200W —> 14000

250W —>  18750

Propagadores de Neón

Son sistemas que integran varios fluorescentes T5, que deberemdos combinar en funcion de las posibilidades del sistema fluorescentes de crecimiento y floración para que rindan correctamente en ambos períodos.

Panel neones de 55w x 4

Aquí como en otros sistemas pasados,  tenemos un problema de manejabilidad y de rendimiento pues  los fluorescentes T5 son de  55w, pudiendo instalar en un buen panel 4 y obteniendo como resultado 220W, esto nos lleva a  que puede ser muy buen sistema para enraizamiento germinación y primer estadio de la planta  pero  en nuestra humilde opnion, sigue siendo más cómodo y de mayor rendimiento los CFL, pero para gustos colores.

Ahí queda eso!!! en el próximo POST,  el loco mundo del LED y el futuro de la Luz Plasma…

Saludos Kayaticos desde KayaBarcelona.

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