50 años de debates con la Marihuana

Actualmente se encuentran en discusión los fundamentos de 50 años de guerra contra las drogas. Se cuestionan, desde sus propósitos e intereses, los criterios de elegibilidad de las sustancias hasta la prohibición de la hoja de coca en un contexto de consumo legal pero excesivo de alcohol, creciente medicalización, aumento del crimen organizado y mayor prescripción médica de ansiolíticos. Una serie de elementos que hoy representan más un fracaso que una batalla ganada en materia sanitaria, económica y geopolítica.

Si bien la planta de cannabis se encuentra incluida en la lista de sustancias prohibidas de la Convención Internacional de Estupefacientes de 1961 de la ONU, cabe indicar que en su preámbulo se establece un límite al prohibicionismo reconociendo que “el uso médico de los estupefacientes continuará siendo indispensable para mitigar el dolor y que deben adoptarse las medidas necesarias para garantizar la disponibilidad de estupefacientes con tal fin”.

Durante la última década, gran parte de la UE, la mitad de los estados de EE.UU. y algunos países latinoamericanos -Uruguay, Chile y Colombia- han iniciado la experiencia de despenalización del uso medicinal de cannabis. En este contexto, se están desarrollando investigaciones y ensayos clínicos que permiten reconocer las ventajas y desventajas del uso de esta sustancia en enfermedades y síndromes como alzhéimer, esclerosis múltiple, cáncer, epilepsias refractarias, fibromialgia, hepatitis, VIH, artritis reumatoidea, entre otras.

La legalización para el uso medicinal es un avance en términos de salud, que queda postergado por una ley de hace cinco décadas e imposibilita que niños, jóvenes, adultos y ancianos puedan tener una mejor calidad de vida por tratarse de un delito. Las madres nos cuentan que sus hijos dejaron de convulsivar, que comenzaron a vivir una vida más digna y que lo más peligroso que tiene la utilización de la sustancia es que la justicia considere que se está cometiendo un delito y las encarcele por ayudar a curar a sus hijos e intentar darles una vida mejor.

Estamos ante una oportunidad y entendemos que las decisiones políticas no deben ir en contra de la comunidad, sino acompañando y avanzando en la ampliación de derechos.

Carolina Gaillard es Diputada Nacional Presidenta de la Comisión de Salud

 

Fuente: Clarin

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